El tarp

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Un tarp es lo que comúnmente llamamos lona, y es una de aquellas cosas que no deberían faltar en el equipo básico de todo cicloturista autosuficiente.

Tradicionalmente se entendía un tarp como alternativa a llevar una tienda de campaña, pero nosotros entendemos que ambos son complementarios y siempre viajamos con los dos. Os explicamos porque:

  • Es ideal para combinarlo con la tienda de campaña en un día lluvioso. Ello te permitirá, por un lado, que la tienda este seca por fuera…todos sabemos que es un incordio guardar una tienda mojada, ya que, o separas la parte exterior mojada de la interior seca, o finalmente las dos partes terminan mojadas.
  • Si se coloca lateral, del lado donde viene la lluvia, te permite cocinar en el exterior sin temor a quemar la tienda.
  • Nosotros llevamos un tarp amplio, de silnylon, un tejido que destaca por su capacidad para repeler el agua y su poco peso, lo que nos posibilita cubrir la tienda y según la configuración que le demos al tarp, también las bicicletas.

Por otro lado, cuando viajamos con hamaca, es el complemento ideal en los días de lluvia, permitiendo dormir a resguardo de la misma, al mismo tiempo que proteges el equipaje y la bicicleta de las inclemencias meteorológicas.

Existen muchos sitios por Internet donde comprar un tarp, nosotros decidimos construirnos el nuestro ya que no queríamos ajustarnos a unas medidas concretas. En otro post os contaremos como hacer uno y como impermeabilizar las costuras, tanto del tarp como de una tienda.

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Acampada libre


La acampada libre es la evolución natural en los viajes en bicicleta y es una de los hechos que configuran el cicloturismo autosuficiente.
Al principio los miedos e inseguridades obligan a buscar cobijo y alojamiento en sitios de pago, ya sean hoteles o camping, hasta que un día esas previsiones fallan, te ves obligado a pernoctar en un sitio que no preveías, haces tu primera acampada libre. En esa primera noche cada leve crujir de ramas o cada sonido producido por el viento sobre las hojas de los árboles es un estremecimiento de temor y posiblemente esos leves sonidos impidan que puedas disfrutar de tu primera noche en libertad. Ni siquiera eres consciente del millón de estrellas que puedes contemplar, ni de los sonidos que la naturaleza despliega a horas intempestivas. Estas demasiado inseguro, demasiado cansado y con tantos miedos que no te es posible apreciar que eres totalmente independiente.

Tras esa primera noche, y cuando ves amanecer, piensas que no ha sido tan malo y que, quizás, puedas volver a repetirlo, además de ello, tu presupuesto se vuelve elástico ya que, si no has de gastar dinero en alojamiento, puedes invertir ese dinero en otras cosas. Y así, viaje tras viaje y noche tras noche te vas volviendo mas salvaje, mas autosuficiente, hasta que de cicloturista pasas a ser cicloaventurero.
Los cicloaventureros elegimos el lugar donde vamos a dormir, acarreamos en nuestras alforjas todo lo necesario para pasar largas temporadas sin depender absolutamente de nada, y es precisamente esa independencia la que se vuelve tan irresistible.

Y tú ¿Cuando vas a experimentarla?